Bien temprano, aún con la primera luz, estábamos listos para empezar una jornada de pajareo emocionante; teníamos tantas ganas de empezar que ni siquiera desayunamos.
En Santoña la marea manda. Según estés en pleamar o bajamar, las especies cambian y también los puntos más interesantes y jugar bien tus cartas es importante para localizar las especies que quieres ver....aunque también está la suerte
Como sabíamos que la marea estaría alta, decidimos empezar en el Observatorio de la Arenilla (zona de La Arenilla / La Herilla), un lugar muy adecuado con pleamar.
Teníamos la esperanza de ver el Eider y algunas limícolas refugiadas en los islotes , pero no hubo suerte con las más buscadas. Aun así, sumamos unas cuantas especies interesantes: cormoranes grandes, chorlitejos, garcetas… bastante variedad para empezar el día.
Después nos acercamos al Canal de Boo. Lo encontramos algo pobre de patos comparado con otras ocasiones. Esperábamos más movimiento, estaba claro que con el calor muchas aves ya habían abandonado Santoña
A pesar de ello, nos dio alegrías:
Buenos grupos de ánades: cuchara, azulones, frisos..
Los primeros chorlitos grises.
Mejores observaciones de zarapito trinador.
Lo mejor fue poder observar varias especies muy cerca y dedicar tiempo a los detalles incluso pudimos fotografiarlas a placer con nuestra "cutre cámara"
Después de desayunar, fuimos al puerto de Santoña. Allí Diego pudo quitarse un par de espinitas que tenía marcadas en su lista:
Barnacla carinegra, colimbo chico
Aunque las vimos algo lejanas, pudimos disfrutarlas bien, pudiendo distinguirlas sin dificultad
También aparecieron correlimos, algunos gaviones y, por fin, una observación clara y sin dudas de zampullín cuellirrojo, que anteriormente habíamos visto pero sin total seguridad.
La idea era volver al canal de Boo, pero fue imposible. Saturación total para aparcar. Santoña estaba completamente llena, cosas del buen tiempo.
Así que regresamos a la zona de Observatorio de la Arenilla, que terminó dándonos mucho más de lo esperado, dos zampullines cuellirrojos en plumaje espectacular y el pigargo
Esta claro que Santoña nunca decepciona
